Una vez definido el lugar y verificado los niveles y pendientes, se procede a la excavación. Hay dos maneras de efectuarlo:
la primera mecánicamente con una mini pala . Este método se puede utilizar únicamente en lugares donde no haya construcción y espacio suficiente para poder maniobrar con este tipo de máquinas. La segunda opción es hacerlo con herramientas de mano, que en este caso no afectaría las incomodidades del lugar. Una vez finalizada la excavación veremos la silueta de lo que va a ser el natatorio.
Se colocará un folio de polietileno para poder realizar toda la armadura de hierros con la prolijidad debida y evitar además el contacto de los hierros directamente con la tierra. Una vez finalizada la estructura se procede al hormigonado del natatorio.
El hormigón para proyectar tiene características especiales, como mayor cantidad de cemento y una combinación de arenas de diferentes granulometrías. Este material es recibido en camiones motohormigoneros y con un equipo gunitador es transportado hasta la pileta por una cañería, y en el extremo se conecta una boquilla con aire comprimido, que aplica con fuerza el hormigón sobre la estructura de hierro. Este tipo de aplicación es totalmente confiable.

La compactación que se logra no permite la existencia de ningún poro ni la probabilidad de rajadura alguna y al tener un acabado perfecto, no necesita ser revocada evitando así las molestas fisuras de revoque que aparecen en cualquier pileta revocada. Además este tipo de construcción es muy rápido porque su tiempo de ejecución no supera los 15 días de trabajo.